Imagen: Salvatore Vuono
En esta ocasión les traigo unos consejos para prevenir los ataques de ataques de asma dentro de casa. Son tips sencillos que pueden hacer nuestra vida más cómoda en casa.
Cosas que necesitarás:
· Jabón normal
· Lavadora y secadora
· Limpiadores no tóxicos
· Aspiradora
· Fundas de almohadas resistentes al polvo
· Funda de salas como protección

El asma es una enfermedad
respiratoria que se presenta con tos y dificultad para respirar. Afecta a hombres, mujeres y niños de todas las edades. El asma se puede presentar desde el nacimiento o adquirirla debido a alergias y otras condiciones médicas. Para reducir el riesgo de un ataque de asma, la mejor prevención es reducir el número de “disparadores” que hay en tu ambiente. Los más comunes son el moho y los ácaros del polvo.
Limpia tu casa de los ácaros del polvo, que principalmente se encuentran en las almohadas, colchones y ropa de cama. Usa una funda de almohada a prueba de ácaros para limitar el contacto de los ácaros que pudiera haber en tu almohada. Si tu colchón ya tiene sus añitos te recomiendo colocarle una funda protectora de colchón que también te protegerá de los indeseables ácaros.
Aspira sillones, sofás y alfombras semanalmente. Si tienes niños en casa seguramente también usas alguna funda de sofá, asegúrate de lavarla semanalmente.
Elimina el moho de tu casa. Generalmente lo encontrarás en el baño, principalmente en las cortinas de baño. Usa jabón y agua para limpiar.
Mantén tu cocina limpia y libre de restos de comida que puedan atraer plagas, como las cucarachas. Limpia las mesadas y estufa con agua y jabón, también puedes usar productos de limpieza no tóxicos.
Evita fumar en el interior de tu casa, principalmente si tienes familiares con asma.
Mantén a tus mascotas fuera de casa si es posible. Si no fuera posible, por lo menos manténlas fuera de las habitaciones y evita que se suban a los muebles como el sofá.
Espero que les sean de utilidad,
¡Saludos!
Paso 3
Lava tu rostro por la mañana y por la noche, al menos. Sólo un par de minutos te tomará lavar tu rostro con agua fría en la mañana y eliminar la grasa acumulada en tus poros durante la noche. Y si usaste maquillaje durante el día, asegúrate de lavar tu cara con un limpiador especial para tu tipo de piel.
Toma en cuenta lo siguiente: si tus manos están sucias, ¡no toques tu rostro! Asegúrate de lavar tus manos si debes tocar tu cara. Las bacterias en tus manos te causarán acné y no quieres eso.
Paso 4
¡Ejercítate! Sé que no tienes tiempo, pero créeme, mejorará tu circulación y por consecuencia mejorará el flujo de sangre y de nutrientes a tu rostro.
Paso 5
Dieta. Trata de consumir alimentos con alto contenido de antioxidantes. Esto también ayudará a limpiar tu cuerpo desde adentro. Tomates, limones, fresas, frambuesas son algunos de éstos alimentos. Beber té verde también es rico en antioxidantes, muy benéfico para tu piel.
Paso 6
Asegúrate de humectar tu piel diariamente. Usa productos libres de aceite después de bañarte es más efectivo, ya que los poros de tu piel estarán más abiertos.
Paso 7
Usa los productos adecuados para tu tipo de piel. Acude con un especialista para identificarlo.
Paso 8
El estrés y la falta de descanso no ayudan a tu piel. Deja de preocuparte acerca de tu piel y de lo que las demás personas piensen al respecto. Procúrate tiempo de relajación y descanso, con algunos minutos antes de dormir serán suficientes y pronto verás la mejoría.
¡Buena Suerte!
De acuerdo con un estudio, 9 de cada diez personas padecen alguna afección de la piel, entre ellos el terrible acné; el cual puede variar de ligero hasta casos muy severos. He visto gente comprar los productos más caros del mercado, pero eso no necesariamente les va a solucionar el problema si no duermen lo suficiente, se encuentran bajo mucho estrés y no se ejercitan.
Para tener una mejor calidad de piel uno necesita hacer primero algunos cambios en su estilo de vida. Por supuesto debe incluir cambios en nuestros pensamientos y actitudes.
Paso 1
El primer y más básico de todos los pasos es beber suficiente agua. No necesariamente debes beber entre 8 a 10 vasos al día, sólo asegúrate de estar hidratado. El agua ayuda a eliminar las toxinas de tu cuerpo y se claro que se nota en tu rostro. El agua hidrata tu piel y evita la resequedad.
Paso 2
¡Dormir! ¿Estás durmiendo al menos 8 horas al día? Si no duermes lo suficiente, habrá cambios en las hormonas de tu cuerpo y aumentará tu estrés. Las consecuencias no ayudarán a tu piel. Dormir bien también ayudará a la renovación de las capas de tu piel; si no consigues dormir lo necesario, tampoco darás a tu cuerpo el tiempo para hacerlo. Así que realmente existe el llamado: “sueño de belleza”.
Asegúrate también de mantener limpia la funda de tu almohada tan frecuente como sea posible y de reemplazarla cuando sea necesario. Toma en cuenta que en cuenta que rostro permanece sobre la almohada mientras duermes y no sabemos si se ha alojado alguna bacteria sobre tu almohada.
Siempre encontrarás fundas antiácaros e hipoalergénicas que mantienen la higiene de tu almohada y también te protegen de alergias.
Continuará…